miércoles, 22 de agosto de 2018

Carta al Pueblo de Dios e informe Pensilvania

Foto atarifa CC
El capítulo "Pensilvania" de los abusos por parte de personas del entorno eclesiástico ha llevado al papa Francisco a escribirnos este pasado 20 de agosto una carta llamando a la conversión de todos los que formamos parte del Pueblo de Dios, mediante la oración y el ayuno, dicho muy resumidamente.

No tengo nada que quitar ni añadir a esta Carta, y sí mucho que meditar y concretar personalmente y como miembro de a pie de este Pueblo.

Dicho esto, como comunicador, me ha interesado también un documento que me han enviado por lo menos dos personas, cuya insistencia agradezco.

Al principio lo rechacé, y advertí a los que me lo enviaban que, estando muy bien, aparentemente, convenía que el autor se identificase (un científico amigo de los remitentes, de lengua española y prestigio internacional). Como anónimo no me parecía que se pudiese difundir, porque, entre otras cosas, obligaba a comprobar la información que proporciona.

El documento ha regresado, perseverando en el anonimato; pero con las referencias y fuentes para que se pueda difundir.

La primera mitad del escrito (4 de 8 páginas), abunda sin complacencias en el enfoque de la Carta papal. Pienso que es aún más fuerte en su denuncia: "Las piedras de molino pesaban una tonelada y media. Lejos de todo "buenismo" y de cualquier osito de peluche, Jesús manda a quienes provocan escándalos a hundirse en el mar con esas piedras enroscadas en sus cuellos (Mt 18, 6)".

La segunda mitad tiene interés porque entra a analizar el famoso informe del Gran Jurado de Pensilvania. Como su sola lectura requiere esfuerzo, y como el anónimo catedrático añade un enfoque que no se ha tenido en cuenta en los medios de comunicación, transcribo algunas de sus aportaciones. Porque algunos medios aprovechan para reiterar ataques a la Iglesia, el celibato sacerdotal, la moral cristiana..., sin entrar en los matices y extralimitándose, alimentando el discurso laicista.

"El informe de Pensilvania contiene 884 páginas llenas de historias escabrosas que claman al cielo y demandan la aplicación rigurosa de la justicia. Pero, lamentablemente, parece más un producto de la industria del entretenimiento (y los erróneos derroteros que ahora ha tomado) que un análisis serio y riguroso. No se trata de un documento que sea operativo y cuantifique adecuadamente los hechos y los comportamientos. Lo que no se puede medir no se puede afrontar ni corregir. Desafortunadamente, el Gran Jurado ha escrito una novela, no un informe profesional".

"Podrían haber hecho algo similar a la investigación de Australia sobre el mismo tema. También sacó a la luz historias de horror similares sobre sacerdotes abusadores y obispos que silenciaron los desmanes. Pero las pruebas obtenidas en Australia sí se presentaron de manera racional, organizada y cuantitativa. (...) El informe de Australia tiene 17 volúmenes y 1,2 millones de páginas. El informe australiano cuida el lenguaje de acuerdo con principios jurídicos básicos (presunción de inocencia) y habla de "presunto autor" para describir a las personas acusadas de delitos, en vez de usar el término "delincuente", que parece ser el preferido por el jurado de Pensilvania. Al cubrir 7 décadas hay mucho margen de error en la memoria de los testigos, y un mero relato de un testigo, sin más pruebas, puede que no sea fidedigno".

Fuentes a las que remite el escrito:

1. Gabriele Kuby's The Global Sexual Revolution: The Destruction of Freedom in the Name of Freedom
2. Carta del Papa Francisco al Pueblo de Dios
3. Vatican News. Abusos en Pensilvania. El Papa: erradicar este horror, las víctimas son la prioridad
4. Carta del arzobispo de Denver sobre la crisis de abuso sexual
5. Damning report slams sex abuse in Pennsylvania by Catholic priests

Puedo enviar el documento completo (8 folios en letra grande) a quien esté interesado.


martes, 22 de mayo de 2018

La Iglesia y la educación


foto atarifa CC
Un poco de historia.
Durante siglos, la educación ha sido privada y para élites. Patronatos reales, nobleza, gremios (FP). La Iglesia ha tenido un protagonismo enorme y es la primera en ocuparse de los pobres, sin olvidar las élites: crea escuelas, universidades, etc.

Es muy reciente el interés del Estado por la educación, y aún entonces la Iglesia ha seguido teniendo un papel protagonista, completando además los huecos que dejaba el Estado.

Es de hoy mismo el afán del Estado por copar la educación, fase prioritaria del laicismo.

La Iglesia cumple con su misión de enseñar. El Estado con su misión de que la educación llegue a todos. No se trata de competir, sino de colaborar.

Sin embargo, se acusa a la Iglesia de:
1. No aceptar el sistema público y querer imponer su doctrina
2. Querer que todos financien la educación católica.
3. Que haya clase de Religión en los colegios públicos.
4. Discriminar en la contratación de profesorado.
5. Segregar por sexo.

Marco
Las escuelas religiosas dividen y agrandan las divisiones sociales, propician mentalidades intolerantes y perpetúan roles patriarcales. Como pueden hacer selección, discriminan en la admisión de alumnos.

Reformulación
Son un oasis de diversidad y tolerancia; difunden una fuerte filosofía de servicio al interés general; fomentan un sentido de identidad que es precisamente lo que lleva a formar a personas con mente abierta y dialogante. Seleccionan según criterios religiosos y no sociales, lo que explica la variedad de perfiles,  mayor que en otros colegios.

Mensajes clave para un debate
- Los colegios son prolongación de la familia, no del Estado. La dimensión religiosa no puede ser excluida del ámbito de los conocimientos, hábitos y virtudes en que consiste la educación.
- Servir a los desfavorecidos ha sido siempre aspecto preferencial para la Iglesia, y las escuelas católicas son las más sociales y diversas.
- Los datos muestran la calidad de estos centros y la demanda de las familias.
- Necesitan autonomía en la selección y contratación para poder mantener su identidad y su genuina aportación. Esta autonomía es parte de la libertad religiosa e ideológica amparada por la Constitución.
- Los conciertos no son un privilegio de la Iglesia sino un derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, que pagan con sus impuestos, como todos los demás.
- La educación religiosa (católica, protestante, musulmana, judía) en los colegios es un derecho de los alumnos, decidido por sus padres y tutores mientras son menores de edad. El Estado debe garantizar esa educación para los que libremente la piden (laicidad positiva).